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Plataforma Ciudadana en Contra de la Macroplanta de Biometano en Castilléjar

La mayoría ya me conocéis. Soy Nes Martínez y vengo en representación de la Plataforma Ciudadana en Contra de la Macroplanta de Biometano que quieren instalar en nuestro pueblo. Los compañeros han decidido que sea yo quien hable hoy, no solo por ser graduado en Ciencias Ambientales, sino porque soy un enamorado de mi pueblo y de su gente, aunque esto de hablar en público no se me da muy bien.
Nosotras y nosotros, vecinos y vecinas de Castilléjar y de los pueblos limítrofes, junto con colectivos ecologistas, agricultores, ganaderos y defensores del patrimonio natural y cultural del Altiplano de Granada, alzamos la voz en firme oposición a la construcción de esta macroplanta de biometano proyectada en nuestro municipio.
A continuación, paso a explicar brevemente los efectos negativos que conlleva este tipo de industrias.
¿Qué plantea el proyecto?
Según la memoria de la planta, está diseñada para procesar 206.000 toneladas al año de residuos orgánicos como purines, estiércol, residuos hortofrutícolas, restos agroalimentarios, forraje, entre otros.
En el proyecto hablan de materiales SANDACH, que en definitiva no son más que todos los desechos de animales muertos, con o sin enfermedades graves o contagiosas, porque todo vale.
El proyecto contempla seis digestores anaerobios, cada uno con una superficie de 2.500 m² y 8 metros de altura, lo que da un total de 20.000 litros de capacidad. Para que os hagáis una idea, son enormes.
¿Qué problemas presenta este proyecto?
En el proyecto hay afirmaciones que no son ciertas:
Se afirma que no existen acuíferos en la zona, cuando debajo se encuentra el acuífero Duda-La Sagra.
Se dice que no hay viviendas cercanas, cuando hay cortijos habitados muy próximos.
Se asegura que no hay afecciones a la flora y fauna, a pesar de que en los pinares próximos se encuentra el ZEPA Pinar de Castilléjar, una de las mayores zonas de nidificación del milano negro.
También se afirma que no hay riesgo de inundación, cuando a los lados del emplazamiento están el barranco de Santa Catalina y la Cañada Tarquina. Imaginad qué ocurriría si uno de los digestores o balsas se derrama: todos esos residuos irían directamente al entorno.
Todo esto lo revisaremos más a fondo, ya que ha surgido todo muy deprisa. Aun así, ya estoy en contacto con profesores de la UNED y de la UGR que se han ofrecido a ayudarnos.
Aunque la presentan como una energía "verde", la realidad es otra:
Este proyecto no es sostenible ni beneficioso para nuestra tierra ni para nuestras gentes.
Efectos negativos sobre el medio ambiente
• Contaminación del aire y malos olores
La digestión anaerobia de residuos emite gases como amoníaco, dióxido de carbono y, el más peligroso, sulfuro de hidrógeno, que causa irritaciones e infecciones respiratorias graves, y puede llegar a ser letal. Además, provoca un fuerte olor persistente, que afectará directamente a la calidad del aire y a la vida diaria de los vecinos.
• Riesgo de contaminación del suelo y del agua
El digestato, subproducto de estas plantas, debe gestionarse con extremo cuidado. Si se esparce en exceso o de forma incorrecta, puede contaminar acuíferos y ríos, lo cual es especialmente grave en una zona con estrés hídrico, como la nuestra.
• Impacto sobre la biodiversidad y el paisaje
Las infraestructuras de gran escala alteran el equilibrio del ecosistema, ahuyentan especies autóctonas y destruyen hábitats naturales de alto valor ecológico y paisajístico.
• Intensificación de la ganadería industrial
La viabilidad de esta planta depende de una alta generación de residuos, lo que fomenta la proliferación de macrogranjas, y la necesidad de un aporte continuo de materia prima. Esto agrava problemas ambientales y de bienestar animal.
No estamos en contra de las granjas locales, pero no podemos permitir que esta planta sirva de efecto llamada para más ganadería industrial.
Efectos negativos sobre las personas
• Pérdida de calidad de vida y salud pública
La exposición constante a olores, ruidos y emisiones tóxicas perjudica el bienestar físico y mental, sobre todo en niños, personas mayores y quienes padecen enfermedades respiratorias.
Ya sabemos que nuestras poblaciones están envejecidas y son especialmente vulnerables.
• Rechazo social y pérdida de identidad rural
La instalación de proyectos industriales de este tipo rompe con el modelo de vida rural que hemos construido: basado en la agricultura, el turismo sostenible y la conexión con la naturaleza.
Nuestra identidad como pueblo está en juego.
¿Qué exigimos?
Exigimos al Ayuntamiento de Castilléjar que paralice este proyecto y garantice procesos democráticos y de participación real en decisiones que afectan al futuro del municipio.
Pedimos a las administraciones públicas que escuchen a la ciudadanía, que evalúen con rigor los impactos sociales y ambientales de este proyecto, y que apuesten por un desarrollo rural verdaderamente sostenible, centrado en las personas y en la conservación del territorio.
Desde la plataforma no nos vamos a estar quietos, hemos estado en contacto con alcaldes de ambas comarcas y la mayoría nos han dado su apoyo, los demás no hemos conseguido contactar con ellos pero seguro están a favor. Vamos a realiza actividades de conciliación para la población, así como charlas y coloquios a los que asistirán expertos en la materia y personas que han sufrido esto en persona.
Por todo ello, decimos alto y claro:
¡NO a la macroplanta de biometano en Castilléjar!
¡Defendamos nuestro entorno!
¡Defendamos Castilléjar!
Por Plataforma Ciudadana en Contra de la Macroplanta de Biometano en Castilléjar




