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SIERRA DE BAZA

Al adentrarse en el parque natural Sierra de Baza, comprobará como contrasta el paisaje y el clima con su entorno estepario. La disminución de la temperatura, el aumento de precipitaciones y la variación altitudinal propician la aparición de numerosas formaciones vegetales. Por este motivo, los científicos califican a este parque natural como una isla bioclimática.

Su elevada situación entre planicies permite disfrutar de unas vistas impresionantes desde casi cualquier sitio. Desde el mirador de Narváez, se contemplan unas hermosas vistas, en las que destaca el pico de Santa Bárbara, que con sus más de 2.300 metros se erige como la cima más elevada del parque.

La diferencia de altitud, clima y relieve condicionan la existencia de diferentes formaciones vegetales. En la alta montaña, se encuentran grandes bosques de pinares autóctonos como el pino silvestre y el negral, que son sustituidos por acerales y pinos de repoblación, mientras que, en las cotas más bajas, el paisaje se humaniza y los restos de antiguos encinares se intercalan con zonas de cultivo.

En otoño, este parque muestra todo su esplendor. Durante el día puede recorrer la sierra recolectando la gran variedad de setas y trufas que la naturaleza nos regala, dejando para el anochecer el espectáculo de la "berrea". Los ciervos comienzan su apareamiento con fuertes bramidos que atraen a las hembras. Las luchas entre machos serán frecuentes pudiendo escuchar el choque de las cornamentas.

Si su interés es cultural, en el parque encontrará motivos para recorrerlo:

- Yacimientos arqueológicos desde el paleolítico salpican el parque. Sin embargo, su elevado número no se corresponde con la calidad de los restos materiales que se han podido conservar. La mayor parte de los restos materiales obtenidos se conservan en el Museo Arqueológico Municipal de Baza.

- La riqueza de diferentes metales permitió el desarrollo de poblaciones en el interior de la sierra que se mantuvieron hasta los años 50 gracias también a la ganadería y agricultura. Aún se pueden visitar los vestigios de la actividad minera, por ejemplo, en el entorno del Calar de Santa Bárbara.

- Un recorrido por los antiguos poblados del parque también es muy recomendable y atractivo. Abandonados y en estado de ruina encontramos auténticas mini ciudades perfectamente integradas en el entorno. Gruesos muros de piedra aislaban a los serranos del frío de la montaña que se calentaban entorno a la gran chimenea existente en cada casa. El tesorero, El raposo o los Mellizos, son bellos ejemplos de estos poblados.

Y si su interés es puramente deportivo, le recomendamos el GR-7, un Sendero de Gran Recorrido que en su camino desde Andorra al Estrecho de Gibraltar atraviesa el parque natural Sierra de Baza. 36 kilómetros de pistas forestales y veredas que le permitirán cruzar de sur a norte esta sierra. Partiendo de Charches, población situada en el límite del parque natural, llegaremos a una de las zonas más bellas de esta sierra, los Prados del Rey. Una verde pradera rodeada de un pinar relicto que se mantiene únicamente en esa zona gracias al intenso frío que allí existe.

Por SIERRA DE BAZA - Ventana del Visitante - Junta de Andaluciahttps://www.juntadeandalucia.es