Tíjola

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HISTORIA


ESCUDO DE TIJOLA

Tíjola es un municipio perteneciente a la provincia de Almería y situado en la parte Noroeste de la misma, en la cuenca alta del río Almanzora. Limita al Oeste con el municipio de Serón, al Norte con el de Cúllar, al Nordeste con Lúcar, al Este con Armuña, al Sudeste con Sufli y al Sur con Bayarque.
El término municipal de Tíjola tiene sus límites entre los 37o28'40" y los 37o20'30" de latitud norte y los 2o32'45" y 2o25' de longitud este. Una parte importante del mismo se encuentra situada en el Valle del Almanzora entre la sierra de Lúcar y la sierra de los Filabres.
Tiene una extensión de 67,24 km2. La altitud sobre el nivel del mar oscila entre los 1476 m. del Cerrón de Baza en el extremo norte del municipio y los 650 m. en el lecho del río Almanzora, en la parte más oriental del municipio.
La ciudad de Tíjola se encuentra situada a 37o20'39,89" de latitud norte y a 11o45'5,34" de longitud este, a 685 m. sobre el nivel del mar.
La presencia humana en el término de Tíjola, se remonta a epoca prehistórica. Señal de ello fue el Ídolo encontrado en "La Muela del Ajo", en el paraje de los Blanquizares, por el párroco de Tíjola D. Miguel Bolea y Sintas- investigador y amante de la arqueología-, y a su vez, coetáneo del arqueólogo Luis Siret.

Las caracteristicas del Ídolo son:
ídolo de esteatita (talco o jaboncillo) con unas dimensiones de 15 X 4,5 cm., y de la época Neolítica, con carácter mágico o religioso, ya que se encontró en el cráneo de un cadáver.
La descripción exacta corresponde al historiador francés Henry Breuil, que en 1934, en su obra "Las pinturas Rupestres Esquemáticas de la Península Ibérica, dice: "dolmen de Tíjola (Almería), estatuilla plana de esteatita de 15 cm de alta, la cabeza rectangular está sostenida por un cuello bastante largo, elevándose sobre los hombros angulosos, de donde caen dos largos brazos paralelos al cuerpo, del busto, poco importante, cae el vestido ensanchándose progresivamente hacia los pies ausentes".
Otros testimonios de esta época (finales del Neolítico) lo constituyen el yacimiento megalítico de la "Ermita de Cela" o el poblado necrópolis localizado cerca de Bayarque.

CARTAGINESES Y ROMANOS



Los cartagineses, atraídos por las riquezas mineras, en especial los minerales argentíferos de sierra Almagrera y Herrerías, fundaron Baria (colonia próxima a Villaricos) hacia el siglo VI a.C.). Partiendo de Baria penetraron hacia el oeste siguiendo valle del río Almanzora, en busca de metales. En la "Muela del Ajo" se asentaron alrededor del siglo VI a.C., allí constituyeron un gran núcleo industrial y comercial, originado en función de la riqueza minera de la zona (cobre de la Cueva de la Paloma y mineral de hierro de Serón) y de las posibilidades agrícolas (aluviones fértiles y agua abundante), perdurando hasta un momento anterior a la romanización.
Más importante es la presencia Romana en Tagili (Tíjola). En los alrededores de Tíjola hay restos de tres villas romanas de época imperial: yacimientos de la "Muela del Tío Félix", "Iglesias" y "Algaida".
En 1977 se encontró una lápida de mármol (92 x 49 cm) que decía así: "Voconia, Avita, hija de Quinto Fabio, con su dinero construyó unas termas para su república Tagilitana, celebrándose su inauguración con juegos de circo y un banquete. Para el cuidado y mantenimiento entregó 12.000 denarios a su república Tagilitana".

Dominación musulmana:
En los tiempos de Abderramán I (S. VIII), existe aquí la fortaleza de "Tachola". Y en la época resplandeciente de Abderramán III (S. X), en este lugar hay una ciudad-fortaleza que se llama "Tájela". Después, en los mapas del Reino de Granada, aparece con el nombre de "Texora".
Cuando la conquista de este reino por Isabel I de Castilla y Fernando V de Aragón (1489 al 1492), este sitio ya es conocido como Tixola. Se ha podido comprobar que la villa no pasa a denominarse con el topónimo actual de Tíjola, hasta el año 1830.

La guerra de las Alpujarras:
Debido a la intransigencia de los cristianos viejos y la intolerancia de las autoridades eclesiásticas residentes en Granada los moriscos deciden sublevarse y surge un hecho trascendental en la historia de Andalucía Oriental: "La Guerra de Las Alpujarras" (1568-1570).

La repoblación:
Al término de la misma todos los cristianos nuevos fueron desterrados del Reino de Granada. Por tanto, ante la situación en que quedaron las ciudades, villas y lugares, Felipe II por R. Cédula de 24 de Febrero de 1571 decide confiscar las fincas rústicas y urbanas que habían sido propiedad de los moriscos para repartirlas posteriormente. Este hecho quedaría recogido en los Libros de Apeos y Repartimientos.

El catastro de Ensenada:
A mediados del siglo XVIII con motivo de establecer una única contribución para toda España, Fernando VI ordena por R.D. de 10 octubre de 1749 hacer las averiguaciones catastrales en el Reino de Castilla. Toda la información quedó recogida en lo que se conoce como Catastro de Ensenada, siendo una fuente de información demográfica y económica para el conocimiento de la época.

El siglo XIX:
Desde mediados del XIX, fundamentalmente, se contemplará como las diversas variables demográficas se dejaran notar a través del aumento del número de matrimonios, bautismos y defunciones. Estas últimas con las fuertes crisis de mortalidad (1855,1868,1885...)
Durante el citado siglo Tíjola disfrutará, entre otras cosas, de la consolidación del Mercado Semanal, de la creación del Paseo, la construcción de la Travesía del Socorro, la llegada de la Guardia Civil, de la organización de la Banda de Música, de la llegada del ferrocarril y de la concesión del Titulo de Ciudad a nuestra localidad por la Reina Regente María Cristina.

El siglo XX:
El siglo XX está marcado por una serie de hechos fundamentales entre los que destacaremos, en principio y en cuanto a sus repercusiones a nivel local, la proclamación de la 2ª República y la Guerra Civil.
El día 22 de febrero de 1.986, será fecha histórica local, por haberse aprobado por unanimidad del Pleno Municipal, el escudo que desde tal día será símbolo representativo de nuestra ciudad.
Igualmente, se está trabajando en la confección de nuestra BANDERA, que esperemos pronto verla ondear en el balcón de nuestro Ayuntamiento, junto a la enseña nacional y andaluza.
A continuación, hacemos una transcripción literal de la memoria propuesta por el Sr. Investigador que a llevado los trabajos a cabo.
José Antonio Delgado Orellana, Investigador Diplomado, Miembro de Número del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (Instituto Salazar y Castro), del Instituto Nacional de Genealogía y Heráldica, de Madrid, de la Real Academia Hispano-Americana, de Cádiz, de la Academia de Genealogía y Heráldica de Mérida, (Yucatán, México), Correspondiente del Instituto de Genealogía y Heráldica de Sao Paulo (Brasil) y de Buenos Aires (Argentina), Caballero del Real Estamento Militar del Principado de Gerona, etc., a petición del Ayuntamiento de Tíjola, de la provincia de Almería, como especialista en Heráldica, redacta la presente Memoria que servirá de base para la adopción del escudo heráldico de dicho municipio, con el fin de distinguirse en sellos, membretes, diplomas, medallas y demás insignias peculiares, de otros organismos similares, de conformidad con el acuerdo adoptado por el Ayuntamiento Pleno, en sesión celebrada el 10 de julio de 1.982, con el quorum legal correspondiente. Y aceptando tan honroso encargo, el especialista que suscribe, se dispone a llevar a cabo la correspondiente propuesta que fundamenta en los siguientes supuestos:

PRIMERO.- La ciudad de Tíjola carece en la actualidad de escudo heráldico propio por lo que, en su defecto, viene sirviéndose del escudo nacional, sin que tampoco existan indicios en el Archivo municipal de que haya tenido divisa alguna en algún tiempo anterior.

SEGUNDO.- . Consultada la Sección de Sigilografía del Archivo Histórico Nacional de Madrid, en donde se conservan antecedentes heráldicos de gran parte de los municipios españoles, tampoco existe en ella referencia alguna a¡ Ayuntamiento de Tijola, lo que confirma tal carencia y la necesidad en que se halla de adoptar el escudo heráldico correspondiente.

TERCERO.- La ciudad de Tíjola se halla situada en la cuenca alta, margen derecha, del río Almanzora, ladera septentrional de la Sierra de los Filabres, siendo el río fuente de riqueza de la agricultura de la zona y elemento característico sumamente valioso del paisaje local

CUARTO.- Existen en el término de Tíjola restos dispersos de un habitat prehistórico en un área que recibe el nombre de la "Cerrá" en cuyo emplazamiento fue construido un castillo, en época árabe, que constituyó importante fortaleza verdaderamente inexpugnable. Este castillo otro elemento característico de la población, desempeó, incluso, destacado papel en la defensa de Tíjola, entre otras ocasiones, cuando sirvió de refugio, cabe sus muros, a sus vecinos y a los de otras villas, en 1.570, como consecuencia de la sublevación de los moriscos de las Alpujarras.

QUINTO.- Tijola, formando parte de "las villas y lugares del río Almanzora y Sierra de los Filabres" capituló ante los Reyes Católicos en el mes de diciembre de 1.489; y éstos, por una Carta de Privilegio dada en Santa María de Guadalupe el 20 de junio de 1492, la concedieron en Señorio a D. Diego López Pacheco, marqués de Villena y duque de Escalona, para sí y sus herederos.

SEXTO.- La villa de Tíjola, con su castillo, fué induida entre los bienes del mayorazgo fundado por el propio Don Pedro López Pacheco, de acuerdo con la facultad que le concedieran los Reyes Católicos en 13 de mayo de 1.498, conservándola esta familia en su dominio hasta la abolición de los señorios territoriales acordada por las Cortes de Cádiz de 1.812. Hay pues, en la historia de Tíjola, un largo periodo de más de tres siglos, en que la villa se mantuvo vinculada a la familia López Pacheco, antecedente de relevancia, que también puede - y debe - ser tenido en cuenta a la hora de organizar el escudo heráldico correspondiente.
De acuerdo, pues, con todo lo anteriormente trancrito, el especialista que suscribe se complace en sugerir al Ayuntamiento de Tíjola la adopción del escudo heráldico cuyo modelo se adjunta, y cuya descripción es como sigue:
Escudo rectángular redondeado inferiormente por una semicircunferencia: en campo de sinople (que es verde, para recordar la riqueza agrícola de Tíjola) sobre ondas de azur y plata (que es la representación heráldica del rio Almanzora) un castillo de oro, mazonado de sable y aclarado de gules (por la fortaleza árabe que fue característica del paisaje local) acompañado en jefe de dos calderas -una a cada lado- jaqueladas de oro y sable (que fue la divisa de la familia Pacheco a la que Tíjola estuvo vinculada durante más de tres siglos). Al timbre, corona real cerrada que es un círculo de oro, engastado en piedras preciosas, realzado de ocho florones de hojas de acanto de oro (cinco vistas) interpoladas de perlas, de cuyas hojas salen otras tantas diademas de oro, cargadas de perlas, que convergen en un mundo de azur, con el ecuador y el semimeridiano de oro, sumado de una cruz también de oro, y la corona forrada de gules. (Tal es la corona real española propia de la Casa de Borbón que el Ayuntamiento de Tíjola la debe usar como atributo de una doble significación: de una parte como señal de acatamiento al Estado Español constituido en Monarquía; y, de otra, como signo de la jerarquía de que está investido el municipio, como organismo oficial con jurisdicción propia).
Y para que conste y remitir al Ayuntamiento de Tíjola, extiendo, firmo y sello la presente Memoria. dada en ciudad de Sevilla a los veinte días del mes de febrero de 1.986.