Serón

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HISTORIA


ESCUDO DE SERON

El ambiente cultural de la prehistoria en Serón se centra en la llamada Cultura de las Cuevas. Las cuevas habitadas durante el período Paleolítico estuvieron adaptadas a los rigores climáticos, y fueron abandonadas posteriormente, durante el Mesolítico, debido a la benignidad de los tiempos, volviendo a ser habitadas en el Neolítico.

La cerámica encontrada es basta, de paredes gruesas, y tamaño grande, hecha con un tipo de pasta impura, de superficie rugosa, decorada con incisiones en relieve y mediante undulaciones. Le suele acompañar un utillaje sobre el sílex, piedra pulimentada y hueso. Se trata de la primera cultura adscrita al Neolítico y que Bosch Gimpera consideró propia del Mediterráneo occidental.

En la Cueva de la Morciguilla, a 5 kms. de Serón, junto al arroyo del Angosto, se encontraron restos humanos, armas de cobre y vasijas de barro. En la Cueva de la Sarna se hallaron igualmente restos de armas de cobre y objetos realizados en piedra. En la necrópolis de El Marchal, Bronce I, correspondiente a la cultura megalítica, se encontraron algunas formas definitivas, propias de este período. Y el más importante de los hallazgos es la existencia del vaso campaniforme. La copa argárica que se produce junto al río Almanzora se esparce por toda Europa; estamos ante un amplio despliegue de difusión cultural de inequívocos rasgos distintivos.

La cerámica sigue una tipología de superficie bruñida, y surgen tipos diferenciados como las copas de pie alto y los vasos carenados, de clara finalidad ritual. La economía de subsistencia está basada en la producción agrícola y ganadera, aunque subsidiariamente también se da la caza.

El metal, que es caro y difícil de conseguir, se alterna con la utilización de la piedra para muchos menesteres y, aunque no está definitivamente documentada la evolución arquitectónica de la casa argárica, se piensa que estas zonas tendrían planta cuadrada o rectangular, con muros rectos, curvos y con diversas formas absidales. También podría hablarse en esta zona del valle del Almanzora de cierta especialización en cada poblado, lo que nos hablaría de la división social de sus habitantes y la progresiva división de propiedades privadas y públicas. En cualquier caso, estas rutas fueron importantes vías de comunicación, centros de asentamientos, que se irían potenciando en villas y pagos enclavados en las ricas vegas del valle del Almanzora, y se harían extensivos a todos los pueblos de la Antigüedad.
Los moriscos del Valle, parapetados en el castillo, provistos de harina de trigo, cebada y agua, armados de arcabuces y ballestas y con una buena cantidad de pólvora, pusieron importantes e infranqueables atalayas a lo largo de todo el río para evitar sorpresas y emboscadas.

Ya en época medieval, encontramos unos pasajes ubicados en esta comarca que marcaron unas determinadas secuencias históricas. En julio de 1569, los moriscos se apoderaron de la fortaleza y del lugar de Serón, matando a sus habitantes, a todo aquel que tuviese más de 12 años de edad, y a las mujeres y a los niños los llevaron a las Alpujarras. La cifra de asesinatos oscila entre 100 y 300 personas y, según datos de José Angel Tapia, se salvó de la masacre el cura Rodrigo de Espina por no encontrarse casualmente en el lugar de los hechos. Murieron, entre los personajes conocidos, el vizcaíno Sebastián Cueto y el almeriense Ginés Espín, expuestos cruelmente ante los ojos de los habitantes, colgados desde una de las almenas del castillo.

En Serón tuvo lugar la patética derrota de don Juan de Austria a manos moriscas. En la llamada Cuesta de la Matanza según atestiguan los cronistas Luis de Mármol, Hurtado de Mendoza y Pérez de Hita, en un combate desigual, cayeron los soldados de don Juan de Austria, falleciendo poco después su lugarteniente Luis Quijada.

En 1505 se erigió la parroquia de Serón. Esta consta de tres naves con portadas de orden dórico y toscano, dedicada a Nuestra Señora de la Asunción. Existe una ermita consagrada a la Virgen de los Remedios y otra más pequeña dedicada a San Marcos.

En tiempos del Marqués de Villena, constatado en los libros de Apeo y población de los pueblos del Alto Almanzora, se habla del pago a la parroquia de medio diezmo por el permiso para el pasto de los ganados existentes y otro medio en las parroquias de origen, por lo que se puede apreciar el carácter intervencionista del aparato eclesiástico.

El castillo de Serón, de marcado carácter defensivo, se encontraba situado en la parte más alta del pueblo, dominando el hermoso valle del Almanzora. Desde el cerro podía divisarse así cualquier intento de aproximación de las hordas enemigas que pusiesen en serias dificultades los intereses de los moriscos. Desempeñó, pues, un importante papel en la época de conquista árabe, en 1489, en manos del caudillo Mohamed Hacen, que dará la tenencia a Sancho de Rojas para a continuación ir a parar al señorío de Villena. El castillo de Serón, como bien indica Pilar Sánchez Sedano en su inventario sobre arquitectura musulmana de la provincia de Almería, dista mucho de ser la imagen real de lo que fue la antigua fortaleza.
Fue restaurado por el ayuntamiento siguiendo los pasos necesarios para conservar sus raíces, pero, aunque se emplearon los restos que aún quedaban en pie, el resultado no es lo que debería haber sido, una réplica exacta del original, pues se urbanizó la zona que rodea la fortificación en función de la existencia de un parque que cambie el sentido de lo que en principio se hubiera pretendido en el entorno histórico artístico del medio.

De la fortaleza originaria queda la pared y algunos lienzos de muro que se encuentran diseminados a todo lo largo de la construcción. Se puede distinguir lo que pertenece a la obra antigua y ello sucede gracias al material utilizado al respecto.


GASTRONIMÍA



En Serón se practica en la actualidad una cocina ancestral transmitida de abuelos a nietos, aunque no faltan casos en los cuales la alimentación está siendo transformada por otra cocina menos sana, pero más moderna y rápida influenciada por la falta de tiempo.
Se pretende fomentar los platos típicos y que estos no se pierdan con el paso del tiempo, sino que se conozcan, se practique y se aprenda a saborearlos.
En Serón hay un excelente jamón, además de los sopicaldos y otros condumios que junto con el vino forjaron fama hasta mediados del siglo XIX. Desde entonces el pueblo de especializó en el manejo de las viejas recetas de salazón, aderezos, aliños y embutidos.
Se tiene especial habilidad con las harinas, siendo exquisitos platos como: las gachas, los gurullos con liebre, perdiz o conejo, los hormigos, los andrajos, las tortas gachas y sobre todo las migas cortijeras.

LEGADO



Tiene de todo Serón para presentar una buena oferta turística: un bellísimo paisaje en todo el término municipal, y muy en especial en esa zona de Las Menas, en el camino norte hacia El Calar; un precioso pueblo blanco coronado por un castillo un día más imponente que asoma al llano del Almanzora entre bancales y verde; y una excelente gastronomía cuya enseña es el jamón.
El castillo de Serón, de marcado carácter defensivo, se encontraba situado en la parte más alta del pueblo, dominando el hermoso valle del Almanzora. Desde el cerro podía divisarse así cualquier intento de aproximación de las hordas enemigas que pusiesen en serias dificultades los intereses de los moriscos.
Desempeñó, pues,un importante papel en la época de conquista árabe, en 1489, en manos del caudillo Mohamed Hacen, que dará la tenencia a Sancho de Rojas para a continuación ir a parar al señorío de Villena.
El patrimonio histórico-artístico se centra en la iglesia parroquial de la Anunciación (Siglo XVII), declarada monumento histórico artístico, en la que destaca su armadura mudéjar y su capilla bautismal, y los restos del castillo nazarí (siglo XIII).

RUTAS



El turista que nos visite puede disfrutar de varias rutas turísticas entre las que podemos destacar las siguientes:

- Ruta Histórico-Monumental: Donde el visitante podrá disfrutar del patrimonio arquitectónico del municipio donde destaca el edificio del Ayuntamiento de construcción de finales del siglo XIX, la Iglesia Parroquial de la Anunciación, de estilo mudejar, construida en el siglo XVII, destaca su bello artesonado. Así mismo del Castillo, construcción nazarí del siglo XIII donde lo más destacado es la torre del reloj, del siglo XIX, construida sobre los restos de la antigua fotaleza, podemos seguir por las callejuelas de los alrededores para llegar a la Plaza de Arriba donde se encuentra la Ermita de la Virgen de los Remedios, edificación neoclásica del siglo XIX.
Rutas por la Sierra de los Filabres: dada la belleza de la Sierra de Los Filabres, los visitantes podrán realizar varias rutas como son Las Menas - Pozo de la Nieve, Eras de las Morcillas, Los Angostos-Jordana, El Conde-Los Sapos-Menas...